EL OJO ESCUELA

He rodado con piedras.
Piedras de caparazón de fuentes de hélice de caja
de lluvia.
¿y en dónde estoy?
Hablábamos de esos sonidos que la noche hace cuando
Se acomoda en nuestras pequeñas casas.
¿Hablábamos entre nosotros? ¿En países tan distintos?
Tan lejos los idiomas los lenguajes las heridas.

¿Usted ha visto morir a un hombre?
¿Usted ha visto a un hombre evitar una muerte?
Yo puedo pensar en usted.
Sala de espera
Consultorios externos internos espacios precarios de
permanente abandono.
El cielo rodando en lugares cerrados.
Vacas tanques paraísos incendiados hambre.
En algo estamos de acuerdo. En nuestra cara de miedo
Ahora esta lloviendo. ¿Será verdad en la ventana?

He entrado con el puñal a la tumba del padre, solo para ver mi rostro y el del rey bueno. La madre fue a Venecia pero sin cabello. No se hizo feliz.
Hago que la poesía tenga hambre quiera prosa quiera de mi.
Soy la madre y el padre. Un pequeño homenaje al tigre portátil.
Soy honorable, he fracasado, me han traicionado, tengo mis señales, hay compensación, busco la paz, me han robado parte de la vida, tengo señales, puedo interpretarlas, amo con la vida entera, en una tajada de día. Por doquier hubo que esperar que la noche abriera la boca y nos soltara. Me llamo Gustavo Sassi.
laveron dijo
ay...no sé, no sé...
que es verdad en este mundo inmundo de certezas...
¿dónde el misterio de la verdaderas bombas?
laura
30 Julio 2006 | 04:49 AM