Noticias verdes como sangre en las que es preferible no residir, tampoco hacer hoyos.
Una ráfaga, una explicación que hubiera volado en mil pedazos la razón de los temporales paraguas.
¿De qué habla?
Unas manos pequeñas como su alma, “en cierta circunstancia”, entraron a la oficina postal y descubrieron que las cartas que no le habían entregado eran usadas como víctimas del Ritual de los Correos.
Las cartas eran obligadas a mantener relaciones impropias entre sí.
¿Procaces?
Aja…
Es absurdo. Me entretiene con historias ¡sin ningún sentido!
Es todo lo que puedo darle.

Váyase por favor.
Quisiera, pero, como no sé dónde me encuentro, tampoco sé a donde volver.
¿Esa es la suite Nº 3?

Están preparando el vudú de las cartas.
¡No es cierto!

Usted se empecina en creer solo en lo que ve cocido a la pantalla, pero me aterra con su mirada, en su mirada veo el dolor de la…
Mis ojos…nada…mis ojos…mostrar…nada se puede…son mis…yo…
Nada…nada…usted tiene que esperar, es su tiempo, el agua, las cosas que apenas se humedecen, tibias, propias…
Sí, es esa, la Nº. tres…………
¡Ayúdeme!

He entrado con el puñal a la tumba del padre, solo para ver mi rostro y el del rey bueno. La madre fue a Venecia pero sin cabello. No se hizo feliz.
Hago que la poesía tenga hambre quiera prosa quiera de mi.
Soy la madre y el padre. Un pequeño homenaje al tigre portátil.
Soy honorable, he fracasado, me han traicionado, tengo mis señales, hay compensación, busco la paz, me han robado parte de la vida, tengo señales, puedo interpretarlas, amo con la vida entera, en una tajada de día. Por doquier hubo que esperar que la noche abriera la boca y nos soltara. Me llamo Gustavo Sassi.
laveron dijo
salga del hotel...antes que caigan las antenas.
un beso!
laura
24 Abril 2006 | 02:25 PM